Esta vez tampoco tuve suerte en el cruce, grrrrr! Como era el primero de los de 2 victorias me tocó el que quedaba sin emparejamiento de los de 3 victorias... ni mas ni menos que Pere Joan Insense!
Pocas esperanzas tenía. Lo positivo era que perder ante uno de los "buenos", como ya he dicho mil veces este año, te hace tener ventaja en caso de empate a victorias con gente que ha jugado contra jugadores "no tan buenos". Así que ya tenía la mente en las dos últimas jornadas (las de marzo y abril). Tenía tan pocas esperanzas que incluso le dije a Sol que viniese a verme, ya que como acabaríamos rápido así cenábamos en el Bowling.
Empezamos el partido y en el primer frame no juego mal, llego hasta las bolas de color con opciones, pero gana mi rival. Previsible.
En el segundo frame di muchísima guerra, incluso llegamos casi empatados a la rosa con la negra cerca de una tronera, así que quien la metiese seguramente ganaría el frame. Estuvimos "mareando" la rosa un poco, y de pronto Pere Joan tira una pedrada y tras 3 o 4 bandas se dirigía hacia una tronera pero parecía que no llegaba. Yo ya me estaba preparando para tirar, pero la bola cayó al agujero. Si se llega a quedar encima ese frame era mío! De un posible 1-1 a un 2-0 en contra.
Si difícil es ganar un frame ante estos jugadores, ya no te digo ganar 3 seguidos! Así que le digo a Sol que me suba una Voll-Damm, que toca disfrutar de lo que nos queda! Y vaya si disfrutamos!
En el tercer frame juego como los ángeles. No se si la relajación por saber que tenía el partido perdido o por la Voll-Damm en ayunas pero me jugaba todo con desparpajo y casi todo me salía (qué importante es la psicología en esto!). El resultado? Pues no hizo falta ni llegar a los colores, tras meter la última roja el frame ya era mio. ¿Cuanto hacía que no ganaba un frame tan sobrado? Ya estaba contento, al menos no me iba con el marcador a cero.
Cuarto frame: una copia del anterior, llegando a los colores unos veinte puntos por encima, meto verde y marrón... 2-2!!!
Quinto frame y definitivo: no estaba nada nervioso a pesar de que estaba a una mesa de realizar una machada, jugué de relajado como en los anteriores porque ya estaba contento con ganar 2 frames ante un crack. Pero esta vez no tuve opción de realizar buenas combinaciones y mi rival tras un par de breaks se fue de 30 puntos. Cuando quedaban 2 bolas rojas en la mesa tomé el control realizando una combinación de roja-azul-roja y con una negra angulada y lejana a tronera central. Si la metía me colocaba a tiro para luchar en los colores, pero arriegué tirando fuerte para volver a amarilla, la negra hizo pico-pico y se salió... ahí se acabó el frame y el partido, ya que mi emplazamiento era perfecto a amarilla y mi rival metió todos los colores. 3-2.
Derrota, pero una derrota dulce. Hacía tiempo que no jugaba tan bien en un partido, quizás si hubiese ganado ese segundo frame el resultado podría haber sido otro, pero eso nunca se sabrá, es el cuento de la lechera. Por primera vez en este año disfruté de un partido de snooker, ahora lo que tengo que hacer es jugar igual las dos jornadas que quedan, conseguir 4 victorias, y esperar a ver si estos resultados me permiten volver a entrar en un play-off.
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